Rate this post

El pensamiento de procesos es una forma de interpretar sucesos en base a los procesos de cambio que los causan.

Esta interpretación se centra en los cambios no-lineales en el tiempo, que crean ciertos patrones de los cuales emergen los sucesos. En el pensamiento de procesos, los fenómenos se tratan de forma dinámica – lo cual involucra movimiento, actividad, sucesos, cambio y evolución a través del tiempo.

Ludwig Von Bertalanffy destacó que el pensamiento de sistemas está relacionado con la percepción de Heráclito de “Panta rhei”, que quiere decir: “todo fluye”. Von Bertalanffy escribió sobre la visión Heraclítea y de sistemas que:

“la estructura es el resultado de una función, y el organismo se asemeja más a una llama que a un cristal”.

Este enfoque para entender fenómenos se inspira en la filosofía de procesos. La filosofía de procesos se basa en la premisa que el hecho de “ser” es dinámico, y que esta naturaleza dinámica debe ser primordial en cualquier investigación de cómo funciona el mundo.

Este paradigma ha sido desarrollado por muchos pensadores a lo largo de la historia, desde Heraclito hasta filósofos del siglo XX como William James, Henri Bergson o Alfred North. A su manera, todos ellos veían la realidad en términos de un proceso perpetuo de flujos y transformación, en vez de un mundo estable lleno de entidades inmutables.

Análisis y Síntesis

El pensamiento de procesos es una parte central de paradigma de sistemas.

La visión sistémica está orientada a los procesos, donde el mundo se percibe en base a los procesos de cambio, en vez de los sucesos.

También adopta una ontología centrada en los procesos, lo que significa que dentro de este paradigma no se piensa que los objetos crean cambios a través de relaciones de causa y efecto directas e interacciones discretas. Por el contrario, se entiende que los procesos son los que tienen patrones internos que generan y condicionan los sucesos.

Esto es una inversión de nuestra concepción clásica de que los objetos preceden a los procesos de cambio.

El pensamiento de procesos puede ser contrastado con un pensamiento de visión más estática, que interpreta la generación de sucesos como una relación lineal de causa y efecto entre las partes que componen un sistema.

A pesar de que las personas experimentamos la realidad como algo que cambia constantemente, desde hace tiempo el paradigma analítico moderno ha enfatizado describir la realidad como un conjunto de sucesos estáticos. Desde el punto de vista ontológico, deja las características dinámicas de estos sucesos en un segundo plano, como algo que deriva de la interacción entre las partes.

Este proceso analítico de razonamiento, que deconstruye un sistema a sus partes constituyentes para entenderlas, lleva a una descripción detallada de sus componentes y a un entendimiento estático de sus propiedades estructurales.

Sistemas Abiertos y Cerrados

El pensamiento de sistemas se centra en sistemas abiertos, dentro del contexto de su Entorno. Algo importante a considerar es cómo cambian los sistemas con respecto a los cambios de su Entorno. Esto lleva a la idea de la adaptación y evolución, donde los cambios en el Entorno retroalimentan al sistema, el cual debe adaptarse a estos cambios. De esta forma, un sistema puede estar modificándose constantemente para adaptarse a los cambios de su entorno.

Esto contrasta con el enfoque analítico que se centra en sistemas cerrados, limitando la importancia de la relación entre sistema y Entorno. Un sistema lineal cerrado solo puede cambiar generando diferentes configuraciones de sus partes internas. Si hay una cantidad limitada de partes que interactúan, solo puede haber a número finito de posibles futuros estados.

Por tanto, en un sistema lineal cerrado hay una limitación a la posibilidad de Emergencia, lo cual conlleva a que los estados futuros se parezcan a los estados pasados. Esto puede ser modelado como una permutación de estos estados pasados.

Con un pequeño número de elementos interactuando en un sistema cerrado, tarde o temprano el sistema habrá visitado todas la configuraciones posibles, o estados, de sus partes internas, y el futuro conllevará revisitar el pasado.

Retroalimentación

El pensamiento lineal entiende que los sucesos ocurren a través de relaciones de causa y efecto. Una cosa causa otra en un evento discreto. El pensamiento no-lineal dentro de un ciclo cerrado, lleva a entender la causalidad como un proceso constante, en vez de un suceso individual.

Los sucesos se retroalimentan a sí mismos, lo cual quiere decir que los estados pasados influencian los sucesos presentes y futuros, dentro de los constantes procesos de cambio. Con el tiempo, estos ciclos de retroalimentación forman patrones recurrentes, los cuales son conocidos como Arquetipos del Sistema.

De esta forma, cómo los procesos constantes definen la constitución, reproducción y adaptación de las cosas se ve como algo central en su entendimiento. Esto conlleva a que las cuestiones que uno se plantea sean siempre en relación al tiempo, y en un marco en términos de los patrones de comportamiento con respecto al tiempo.

Por tanto, los sucesos no se ven simplemente como producto de una interacción de causa y efecto discreta, sino que también son producto de patrones globales, los arquetipos, que condicionan el contexto dentro del cual resultan estas interacciones. El pensamiento de procesos fomenta el uso de las trayectorias históricas para guiar la investigación de las relaciones subyacentes que producen los sucesos.

Emergencia

La idea de sinergias y no-linealidad hace posible la concepción de la Emergencia, la idea de que las interacciones entre muchas partes pueden crear algo nuevo.

La Emergencia describe un proceso de desarrollo a través del cual muchas partes interactúan de forma no-lineal para crear algo que es más que la suma de las partes. De hecho, normalmente produce fenómenos novedosos, inesperados e impredecibles.

En la revolución de internet, por ejemplo, uno no podría haber predicho cómo la conexión de todos los ordenadores ha llevado a la Emergencia de las redes sociales, la economía de las aplicaciones, la computación en la nube, y todas las demás tecnologías que se desarrollan sobre estas.

Conversión

La Emergencia es un proceso de Conversión, el énfasis dentro del paradigma de sistemas es en el proceso a través del cual las cosas se forman, en vez del análisis de la estructura de algo que ya existe.

Los sistemas lineales, como un péndulo, no están en un estado de conversión, ya que tienen un número finito de componentes. El sistema visita cíclicamente unos estados predeterminados, de forma que entendiendo sus componentes podemos entender los estados que expone el sistema.

Por el contrario, sistemas más complejos y no-lineales, como un pájaro, atraviesan un constante proceso de conversión. El punto final de este proceso no está definido previamente, pero si que ayuda a formar el contexto de los sucesos previos.

El paradigma análitico se basa en la metafísica de la sustancia, que viene de los tiempos presocráticosde Parménides. Los metafísicos de la sustanciaargumentan que las unidades primarias de la realidad (llamadas “substancias”) deben ser estáticas, deben ser lo que son en cualquier punto en el tiempo.

Por el contrario, la filosofía de procesos ve la Conversión, además de las formas de ocurrir, como centrales en cualquier investigación.